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Viernes 27 de Septiembre de 2019 a las 06:30

El catedrático Luis Ayala participa en un informe que reclama una renta básica universal

El informe, editado por el Observatorio Social La Caixa y dirigido por el exministro socialista Jordi Sevilla, aboga por una poner en marcha una renta básica universal para atajar las desigualdades. El catedrático de Economía Aplicada ha contribuido con un artículo sobre los complementos salariales.

Raúl García Hémonnet

Según el estudio 'Reformar el bienestar social: del ingreso mínimo a la renta básica', España es el tercer país de la UE con más trabajadores pobres (13%). Además, uno de cada cuatro hogares con menores se encuentra en riesgo de exclusión y tres de cada diez menores de 16 años están bajo el umbral de la pobreza.

El informe señala que, para paliar esta situación, agravada por la existencia de un sistema fiscal de los menos redistributivos de nuestro entorno, hace falta poner en marcha una renta básica universal.

Una de las propuestas más innovadoras del estudio es el denominado Crédito Fiscal Universal. Consiste en un sistema para implementar “una renta garantizada que asegure un mínimo nivel de ingresos necesario para satisfacer las necesidades más básicas de todo individuo y para que este pueda desarrollar su proyecto de vida en total libertad”, según se dice en el informe. El funcionamiento, señala el autor del capítulo, Jordi Sevilla, “sería sencillo: el mínimo del IRPF nos sirve de referencia para establecer la renta mínima garantizada, que se le resta a la cuota del impuesto (ingreso por tipo impositivo) y, como resultado, para los ingresos superiores a dicho mínimo, el impuesto se tendrá que pagar; mientras que las personas con ingresos inferiores recibirán una prestación”.

Por su parte, el catedrático Luis Ayala ha reflexionado sobre los complementos salariales, junto a Milagros Paniagua, especialista en el análisis de datos y en la evaluación de políticas públicas de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. Para los autores del capítulo, estos complementos deben servir “para incrementar la renta e incentivar el número de horas trabajadas”.

Eso sí, recuerdan que estos complementos, si no van acompañados de otras prestaciones “pueden reducir la capacidad redistributiva del sistema”.

El informe también repasa casos de éxito de renta básica llevados a cabo en Nueva York, que muestran cómo las ciudades están asumiendo un papel protagonista en la lucha contra la desigualdad, ante la inacción del Gobierno Federal.

Así mismo se analizan los programas de renta básica de las Comunidades Autónomas, de los que se destaca su disparidad y se reclama una mayor homogeneización, poniendo como modelo el sistema aplicado en el País Vasco.

El informe también dedica un espacio a analizar el impacto del cambio tecnológico en la sociedad. Los expertos señalan que este cambio, en la actualidad, genera una polarización salarial que aumenta la desigualdad y que hace necesario la puesta en marcha de sistemas de garantía de ingresos.