Daniel Blázquez
En las últimas semanas, la URJC ha vuelto celebrar, con el apoyo del Servicio de Cultura y del vicerrectorado de Responsabilidad Social, Cultura y Deporte, una nueva ‘Semana de la Cultura’. En esta convocatoria, el motor de las jornadas ha residido en las propuestas de la propia comunidad universitaria, a través de una programación que ha apuntado hacia temas de índole muy diversa y variada.
A modo de balance, Jesús María Arsuaga, vicerrector de Responsabilidad Social, Cultura y Deporte, ha señalado que “la edición de este año ha resultado la más ambiciosa de las desarrolladas hasta la fecha, tanto por el número de actividades como por la presencia en todos los campus”. Así mismo, el vicerrector, que ha definido esta Semana como “una exigencia de la comunidad universitaria”, ha querido incidir en la importancia de completar la experiencia académica de los estudiantes con un “currículo cultural”, en tanto que “no solo estimula su conocimiento y sensibilidad hacia el mundo que los rodea, sino porque la diversificación de aficiones e intereses singulariza a las personas”.
En esta ocasión, se han desarrollado un total de cuarenta y dos actividades. En la mayoría de los casos, las jornadas han tenido lugar en los diferentes campus de la URJC, si bien cuatro de ellas han sido llevadas a cabo en espacios externos a la Universidad. A este respecto, “la Semana de la Cultura ha puesto en marcha actos de muy diferente alcance: desde talleres, dirigidos a un número de personas necesariamente reducidos, hasta conferencias, conciertos y representaciones teatrales, celebrados en salones de actos para un gran número de asistentes”, ha señalado Arsuaga.
Un impulso clave para la vida universitaria
En los días previos a su celebración, la organización de esta ‘Semana de la Cultura’ fijó como objetivo dotar a la vida universitaria de otro punto de vista, no tanto desde lo académico, sino desde lo artístico y lo convencional, un propósito que, para Arsuaga, se ha cumplido “plenamente”, ya que “han sido dos semanas en las que se ha generado vida universitaria a través del desarrollo e intercambio de experiencias culturales”.
De cara al futuro, “trabajaremos para seguir detectando los intereses de toda la comunidad de la URJC”, de modo que la oferta de actividades resulte atractiva a colectivos cada vez más amplios”, ha concluido el vicerrector.










