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Lunes 02 de Febrero de 2026 a las 09:28

Los componentes visuales determinan la credibilidad de los vídeos generados con IA

El grupo Ciberimaginario de la URJC ha comparado vídeos reales y recreaciones generadas con Inteligencia Artificial para determinar la percepción del realismo de los espectadores. Se ha tomado como referencia Sora, una herramienta emergente de OpenAI.

Alba Junquera

Para analizar el grado de fidelidad visual y credibilidad de los videos generados con Inteligencia Artificial (IA), el grupo Ciberimaginario de la URJC llevó a cabo un modelo cuasiexperimental, que organizó a los participantes en dos grupos predefinidos: un grupo de control y un grupo experimental. En el grupo de control, los participantes observan dos vídeos reales obtenidos de la plataforma YouTube.

Tras la visualización, los participantes rellenaron un formulario de evaluación de los principales componentes visuales: la iluminación, la saturación, el color, la composición de la escena y la credibilidad percibida. Con estos resultados, los investigadores realizaron un análisis cuantitativo y descriptivo, basado en frecuencias y porcentajes, para evaluar variables como la atracción, la composición y el realismo, además de tener en cuenta el perfil sociodemográfico de los participantes. También se llevó a cabo un análisis sobre el reconocimiento de las localizaciones mostradas.

Al analizar los vídeos generados con Sora, se observó que, en las imágenes de Santorini, la iluminación y la saturación eran exageradas, lo que llevó a los participantes a percibir el vídeo como artificial. “Estos hallazgos indican que el realismo percibido de los vídeos generados por IA depende de una combinación equilibrada de componentes visuales, donde la estética es clave para que el contenido sea percibido como auténtico y creíble”, explica el investigador Alberto Sánchez.

El estudio ha sido desarrollado por dos grupos de investigación: el grupo Ciberimaginario de la URJC y VARLab (Virtual and Augmented Reality Lab) de la Universidad de Bolonia (Italia). El proyecto se llevó a cabo en el marco de MICS (Made in Italy–Circular and Sustainable) y recibió financiación de la Unión Europea Next-GenerationEU.

Los resultados obtenidos ofrecen a los desarrolladores de herramientas de inteligencia artificial generativa la oportunidad de optimizar sus modelos y producir contenidos más naturales y creíbles. También tienen aplicaciones en el ámbito de la comunicación, el marketing y los medios audiovisuales, ya que la mejora de la calidad de las imágenes permite su integración en campañas publicitarias o narrativas audiovisuales.

Asimismo, el proyecto aporta un conocimiento muy valioso acerca de la alfabetización mediática, ya que ayuda a comprender cómo las personas perciben y distinguen los contenidos reales de los generados con IA. Esto resulta fundamental para combatir la desinformación y el deepfake (contenido “ultrafalso”) del día a día.

El estudio concluye en que, aunque la IA haya avanzado significativamente, aún faltan mejoras para alcanzar un realismo completo de imágenes y vídeos, especialmente en lo respecta a la iluminación y al color.  Es necesario seguir perfeccionando las herramientas de Inteligencia Artificial para lograr una mayor autenticidad.

Imagen SORA web