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Jueves 02 de Diciembre de 2021 a las 07:15

Los robots, el futuro de la educación

La URJC, junto a otras universidades europeas, participa en el ambicioso proyecto “STEAMupgrade”, con el objetivo de implementar herramientas tecnológicas en la docencia escolar.

Dária Efimova

Cada año, la robótica llega a más facetas de nuestra vida cotidiana. Está en los hogares y en las oficinas; y ha llegado también a las escuelas. Al tratarse de un aspecto tan novedoso, se están llevando a cabo numerosos estudios y proyectos para ver qué influencia puede tener la robótica en la enseñanza. La Universidad Rey Juan Carlos forma parte de una de estas investigaciones: STEAMupgrade. Este proyecto internacional apunta a mejorar el conocimiento de las herramientas digitales de los docentes en los diferentes niveles educativos, así como proporcionarles la formación necesaria para que la incorporen en sus enseñanzas.

Una aspiración internacional

El proyecto nació a finales del año 2020 como iniciativa de la Universidad de Tallin (Estonia), y está previsto que dure 33 meses. A lo largo de este tiempo, los grupos de investigación implicados publican diferentes informes y realizan una serie de actividades y eventos. STEAMupgrade cuenta con la colaboración de cuatro universidades europeas: de España, Finlandia, Austria y Noruega; y dos empresas privadas de Hungría. Cada universidad se especializa en un nivel educativo. En el caso de la URJC, enfoca su trabajo a los profesores de Infantil; mientras que Noruega y Austria se centran en Primaria y Secundaria, respectivamente.

Aunque se lleva mucho tiempo hablando sobre incorporar la robótica en la enseñanza, todavía falta tiempo para poder hacerlo de la forma más eficaz y generalizada. Según explica Luis Pastor Pérez, profesor de la URJC en el área de Arquitectura y Tecnología de Computadores, y uno de los investigadores implicados en el proyecto: “Estas herramientas todavía están infrautilizadas, ya que no es fácil pasar de la educación tradicional a un entorno con componentes tecnológicos.” Se centran, por tanto, en aquellos docentes que cursan los últimos años de su estudio, para apoyarles en el desarrollo de las capacidades digitales de los futuros maestros.

Beneficio común para colectivos diferentes

Sin embargo, los investigadores han descubierto que este proyecto tiene otra aplicación importante: ayuda a los niños con diversidad funcional a mejorar su aprendizaje. “Nos dimos cuenta de que los estudiantes con trastorno de espectro autista, déficit de atención e hiperactividad responden mejor y tienen más interés cuando realizamos actividades que incluyen los materiales educativos tecnológicos”, explica Luis Pastor. Pata monitorizar mejor el efecto que puede tener este tipo de docencia en los niños de diversidad funcional, los investigadores trabajan estrechamente con los terapeutas de diferentes asociaciones, como es la Fundación Esfera.

Según Luis Pastor, los estudios preliminares de este proyecto están dando buenos resultados. “La influencia de los robots en la sociedad va creciendo”, explica el investigador. “Es bueno que los niños que ahora están en los colegios tengan una formación que les permita manejar mejor en este mundo de nuevas tecnologías.” Al igual que lo ocurrido con los ordenadores hace unas décadas, y las máquinas durante la Revolución Industrial, su auge es inevitable: lo importante es el enfoque y el provecho que puede sacarle la sociedad para seguir avanzando.