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Miércoles 29 de Septiembre de 2021 a las 07:30

La URJC aprueba su protocolo de actuación contra el acoso

El Consejo de Gobierno ha aprobado en su última reunión el nuevo ‘Protocolo de Prevención y Actuación frente al Acoso en la Universidad Rey Juan Carlos’.

Raúl García Hémonnet

La URJC se ha dotado de un completo compendio de medidas para garantizar los derechos y las libertades de la comunidad universitaria, entendiendo como tal, la formada por Estudiantes, Personal Docente e Investigador y Personal de Administración y Servicios.

En el protocolo se establecen los diferentes tipos de acoso y a qué tipo de conductas se refiere: en resumen, el acoso se compone de una conducta de persecución a una persona integrante de la comunidad universitaria, en el marco de una relación laboral funcionarial o estudiantil. Además, esta debe ser sistemática y reiterada en el tiempo, aunque también se tienen en cuenta los hechos aislados. En el caso del acoso sexual, no hará falta la reiteración y bastará un incidente. Además de todo lo previamente mencionado, la conducta hostil debe ser intencionada y dirigida a presionar u hostigar a una persona concreta. Dichas conductas se pueden producir por medios verbales, presenciales o electrónicos, como el correo electrónico o redes sociales.

Para el vicerrector de Calidad, Ética y Buen Gobierno, Ismael Sanz, uno de los impulsores del protocolo, este compromiso de la universidad supone “un paso positivo porque se ha aprobado por unanimidad, en Consejo de Gobierno, previo paso por el comité de Seguridad y Salud, donde también se aprobó por unanimidad y se han incorporado las aportaciones del II Plan de Igualdad”.

Además, ha sido un proceso abierto a la elaboración colectiva, “es una de las primeras normativas que se ha sometido a información pública a través del portal de transparencia. Se recibieron algo más de 150 comentarios al borrador”, precisa el vicerrector que además, ha querido agradecer en especial "el trabajo que lleva realizando desde hace un año y medio el profesor Raúl Ramírez", docente de Historia Contemporánea y director académico del Vicerrectorado de Calidad, Ética y Buen Gobierno.

El documento se ocupa de diferentes tipos de acoso: acoso entre estudiantes, psicológico o moral, sexual, por razón de sexo, por la orientación afectivo-sexual, por razón de identidad o expresión de género y por origen racial o étnico, procedencia, creencias religiosas o discapacidad, entre otros.

El protocolo protege a toda la comunidad universitaria, incluyendo estudiantes en prácticas externas. Será de aplicación también para las personas trabajadoras de empresas contratadas por la URJC que ejerzan su actividad en las dependencias de esta, siempre y cuando resulte implicado algún colectivo de la URJC.

La universidad podrá actuar cuando la conducta de acoso se realice tanto en las instalaciones de la URJC, como en eventos y servicios externos realizados por la universidad.

Así mismo, el texto establece una completa serie de garantías para proteger a la comunidad universitaria y sus derechos y libertades.

Apuesta clara por la prevención

El protocolo establece un detallado plan de prevención de las conductas de acoso con el objetivo de velar por la consecución de un ambiente adecuado de trabajo y estudio, libre de comportamientos indeseados. Para reforzar esta línea, la Universidad diseñará un programa con el objetivo de facilitar a la comunidad universitaria formación adecuada para la prevención de todos los tipos y modalidades de acoso.

Dos vías de resolución

Cualquier persona incluida en el ámbito de aplicación del protocolo, que se considere receptora, perciba o sea conocedora de actuaciones que pudieran constituir situaciones de acoso moral, sexual, por razón de sexo y cualquier otra forma de discriminación, lo pondrá en conocimiento de la Defensoría universitaria.

El documento determina dos caminos para la resolución de los casos de acoso: la mediación y la instrucción, siendo este último el cauce para la investigación y esclarecimiento de los hechos denunciados, a los efectos de la constatación o no de la situación conflictiva.

El vicerrector espera que el nuevo protocolo, sea “recibido como una herramienta para garantizar que no existan este tipo de conductas discriminatorias. Cualquier miembro de la comunidad puede hacer uso de ella. El objetivo es crear una convivencia positiva, un buen ambiente de trabajo. La URJC como espacio seguro. Su éxito se medirá con la desaparición total de los casos de acoso de la URJC”.

Se trata, en definitiva, de una completa hoja de ruta para hacer de la URJC un lugar de trabajo, estudio y convivencia libre de acoso.