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Miércoles 26 de Febrero de 2020 a las 07:00

Estudiantes de la URJC premiados por hacer la vida más fácil a los niños camboyanos

Estudiantes de la URJC premiados por hacer la vida más fácil a los niños camboyanos Estudiantes de la URJC premiados por hacer la vida más fácil a los niños camboyanos De izquierda a derecha en la foto: Pedro Lage Basterreneche y Jorge Miguel Vera Roda

Pedro Lage Basterreneche, Alba Couso Losada y Jorge Miguel Vera Roda forman parte del equipo que llevó a cabo el proyecto de campamentos solidarios de verano ‘Summercamp Battabang’. Esta iniciativa ha conseguido el máximo galardón en la VII Edición del Premio Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña.

Raúl García Hémonnet

El pasado verano, tres estudiantes de la URJC dejaron atrás sus vacaciones y se embarcaron en una gran aventura, el proyecto de voluntariado ‘Summercamp Battabang’. Pedro Lage, estudiante de Comunicación Audiovisual, Alba Couso, alumna del doble grado de Derecho y Relaciones Internacionales y Jorge Miguel Vera Roda, alumno del grado en Economía en Lengua Inglesa, hicieron sus maletas y pusieron rumbo a Camboya. Allí, junto a otra veintena de jóvenes de varias universidades se pusieron manos a la obra para mejorar la vida de 1.500 niños y niñas camboyanos.

“A mi esta experiencia me ha cambiado la vida”, explica Alba Couso que señala que cuando acabe su formación universitaria le gustaría cursar un máster relacionado con la cooperación internacional y trabajar sobre el terreno, aunque eso, añade, “supone dejar muchas cosas atrás y es una decisión muy importante”. Con el proyecto, indica Pedro Lage, “hemos podido alejar a los niños de su dura realidad y han podido aprender y jugar”.

En la iniciativa ‘Summercamp Battabang’, los estudiantes han organizado un total de nueve campamentos de verano dirigidos a menores que se encuentran en situación de extrema necesidad que, en muchos casos, se ven obligados a trabajar para ayudar económicamente a sus familias, lo que les hace caer en las redes de las mafias, las drogas o el crimen organizado.

El proyecto nació por el impulso del misionero Jesuita, Enrique Figaredo, que lleva muchos años trabajando en Camboya poniendo en marcha iniciativas para mejorar la educación y la salud de las comunidades más desfavorecidas del país. El proyecto está gestionado por la ONG Sauce que ha coordinado la estancia de los estudiantes en el país del Sudeste asiático, aunque la organización de todo lo relacionado con los campamentos ha corrido a cargo de los estudiantes.

Gracias a este programa, 1.500 niños de entre 2 y 18 años reciben cinco comidas al día y participan en distintas actividades lúdicas y educativas, permaneciendo alejados de estos riesgos y pudiendo disfrutar de una infancia normalizada.

“Son ellos los que nos ayudan”

Al recordar su estancia en Camboya, Alba Couso afirma que, “aunque, en principio, nosotros vamos allí a ayudarles, son ellos los que nos ayudan porque nos abren la mente a otras formas de vida y nos hacen entender que no somos tan diferentes”.

En la misma línea se expresa Pedro Lage, que señala que este voluntariado le ha aportado “enriquecimiento personal y la posibilidad de intentar mejorar la sociedad tanto por lo hecho allí por los valores que nos llevamos de nuestra experiencia”.

El premio otorgado por la Fundación Mutua Madrileña asciende a 10.000 euros y tanto Pedro, Alba como el resto del equipo de ‘Summercamp Battabang’ han decidido destinarlo a sostenibilidad del proyecto. El impacto positivo en la vida de los niños y niñas ha sido clave para conseguir el primer puesto. Como señala Pedro Lage, en concreto, el jurado ha puesto en valor “el hecho de abarcar un número tan grande de niños y proporcionarles educación, hábitos de higiene (como lavarse los dientes regularmente y ducharse) y diversión durante la semana que dura cada campamento". Es importante también que, añade, "esto que nosotros les enseñamos o aportamos ellos lo trasladan a casa. Por tanto, indirectamente, estamos ayudando a la familia también, sobre todo con la higiene y la educación de los niños”.

El proyecto ha sido seleccionado entre un total de 82 candidaturas en las que han participado 2.000 alumnos de 83 universidades y 83 ONG.