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Viernes 18 de Octubre de 2019 a las 06:45

La II edición del Congreso Internacional sobre Exclusión Social se presenta como un reto para la sociedad

El evento se celebra hoy, coincidiendo con el Día Mundial de la Erradicación de la Pobreza que se conmemoró ayer. El congreso tiene como objetivo dar a conocer y difundir los resultados de 3 años de investigación relativa a los instrumentos jurídico-laborales de prevención y solución de la exclusión social en el marco del Estado social y democrático de Derecho.

Alberto Sánchez Lozano

La profesora del área del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la URJC, Raquel Yolanda Quintanilla, es la directora de esta jornada. El evento se celebra en la mañana de este viernes 18 de octubre en la sala 167 del Edificio Departamental del Campus de Madrid, situado en el distrito de Vicálvaro.

"El mensaje que se quiere transmitir es que el objetivo de la inclusión social es un reto para la sociedad, que es necesario concienciar a la sociedad sobre la necesidad de que se produzcan cambios, que eviten el riesgo de que las personas más desfavorecidas sufran la exclusión social", asegura Quintanilla.

El objetivo de la jornada es dar difusión al trabajo de 3 años de investigación realizada por un grupo multidisciplinar e internacional, formado por profesores constitucionalistas y laboralistas españoles, italianos, franceses, peruanos y bolivianos. Durante este periodo de tiempo, el equipo de investigadores se ha centrado en los instrumentos jurídico-laborales de prevención y solución de la exclusión social en el marco del Estado social y democrático de Derecho.

El evento contará con la participación del Vicerrector de Extensión Universitaria, David Ortega, encargado de inaugurar la jornada. Posteriormente habrá dos espacios para pequeñas conferencias y para dos mesas redondas en las que participarán miembros del equipo de investigación y expertos sobre exclusión social.

Este congreso se engloba dentro del proyecto de investigación I+D+I correspondiente a la Convocatoria 2016 del Programa Estatal de Investigación, Desarrollo e Innovación orientada a los Retos de la Sociedad, en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016. Está financiado por el Ministerio de Economía y Empresa, y cofinanciado por la Unión Europea a través del FEDER, con cargo al "Programa Operativo de Crecimiento inteligente". El importe total de la financiación recibida ha sido de 24.200 euros, para la ejecución del mismo.

La educación, básica para mejorar la vida

"El nivel educativo de la población es un factor de cohesión social. Los resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida muestran con claridad la correlación entre el nivel de estudios y el riesgo de pobreza y/o exclusión social. La exclusión social conecta con la exclusión educativa. Por tanto, la educación constituye un factor determinante a la hora de prevenir y erradicar la exclusión social", continúa explicando Quintanilla.

"Los colectivos de desempleados mayores de 45 años, discapacitados, personas sin hogar, mujeres víctimas de violencia de género, jóvenes que ni estudian ni trabajan, personas no perceptoras de rentas mínimas de inserción, entre otros, son los más propensos a sufrir la exclusión social", asegura la profesora de la URJC.

El papel de la educación en la sociedad actual es clave y decisivo para hacer posible la erradicación de la exclusión social. "Garantizar un aprendizaje inclusivo, equitativo y de calidad, a la vez que promueve las oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos", afirma Raquel Yolanda Quintanilla. "Por eso, para la ONU, la educación es la base para mejorar nuestra vida, y es el medio para alcanzar otros muchos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Además, cuando las personas pueden acceder a una educación de calidad, pueden escapar del ciclo de la pobreza", prosigue.

"En la Estrategia Nacional de prevención y lucha contra la pobreza y la exclusión social (2019-2023), aprobada por el Gobierno de España, se utiliza el índice de Gini, para describir cuánto se aparta la distribución real de rentas disponibles de una distribución uniforme, en la que todos los hogares dispondrían de la misma renta. En concreto, se afirma que el incremento de la desigualdad en la distribución de la renta, en España, ha sido una de las principales consecuencias de la crisis. El índice de Gini pasó de 32,4 en 2008 a situarse en 34,7 en 2014", expone la profesora de la URJC.

"Es verdad que desde entonces comienza a reducirse, aunque a un ritmo más lento que el de crecimiento observado en los años anteriores, que lo sitúa en 2017 en el 34,1. Incluso después de 4 años de recuperación, el índice de Gini continúa siendo 1,7 puntos más elevado que al comienzo de la crisis, según el análisis efectuado en la citada Estrategia Nacional. En definitiva, entre los Estados miembros de la Unión Europea, España ocupa el quinto puesto con mayor tasa de riesgo de pobreza, usando el umbral del 60 por ciento de la mediana, con un 21,6% de la población por debajo del mismo", concluye Raquel Yolanda Quintanilla.