Alba Junquera
El pasado mes de junio de 2026, en el marco del proyecto AVIPES-II-CM: Archivo Virtual para la Investigación sobre Patrimonios Epigráficos en la Comunidad De Madrid: diez siglos de historia (ss. VI-XVI), investigadores de los grupos de investigación TEAPIMeG (Universidad Complutense de Madrid) y HASTHGAR (Universidad Rey Juan Carlos) acudieron al Museo Arqueológico Nacional (MAN) para abordar el estudio de un lote inédito de pizarras «visigodas».
El lote identificado forma parte de la adquisición de la colección Martínez Santa-Olalla que el MAN realizó en 1973. De los 33 ejemplares inéditos que conforman el nuevo lote, 17 son pizarras numerales, 8 de texto y 8 de dibujo. En las dos cajas en las que se alojan ahora estas pizarras se conservan recortes antiguos de papel que indican parcialmente el contenido de las bolsas en las que se guardaban originalmente.
En dichos papeles aparece citada la procedencia. Suele poner Salamanca, pero en uno de ellos se ha añadido en color diferente Diego Álvaro. Queda así, en suspenso, averiguar si todos los ejemplares proceden de aquí o de diferentes zonas de Salamanca.
Qué cuentan las pizarras «visigodas»
Las pizarras "visigodas" constituyen uno de los materiales más singulares del conjunto arqueológico altomedieval de la península ibérica. Se tratan de textos de tipo jurídico, económico y religioso, cuentas numerales y dibujos que están escritos en un soporte de pizarra duradero y que por eso se nos ha conservado.
“Son muy relevantes por la información que aportan. Para los siglos V-VIII apenas contamos con testimonios escritos de la gente común. Las pizarras reflejan muy bien la vida en comunidad y la gestión cotidiana de las sociedades locales del centro peninsular entre los siglos V y VIII”, explica David Sánchez Serrano, investigador de la URJC.
A pesar de que las pizarras encajan en la línea del corpus ya documentado y que no resultan, a priori, ninguna revolución respecto de lo ya conocido, los investigadores tendrán que estudiarlas todas.
Un hallazgo con historia
Las pizarras forman parte de la colección del arqueólogo Julio Martínez Santa-Olalla (1905-1972), quien fue comisario general de Excavaciones Arqueológicas entre 1939 y 1955. Aunque no participó directamente en excavaciones donde aparecieron estos materiales, desempeñó un papel clave en la organización y supervisión de la arqueología española de la época.
Muchas de estas piezas fueron descubiertas en las décadas de 1940 y 1950 por arqueólogos como Arsenio Gutiérrez Palacios y Serafín Tella Gallego durante las excavaciones de asentamientos altomedievales. Tras su hallazgo, los materiales pasaron por distintas instituciones y colecciones antes de incorporarse a los fondos del Museo Arqueológico Nacional, donde han permanecido conservados hasta que el proyecto AVIPES-II-CM ha impulsado su estudio sistemático.
El proyecto AVIPES-II-CM tiene como finalidad el estudio sistemático del patrimonio epigráfico medieval y posmedieval conservado en la Comunidad de Madrid y en las instituciones que custodian materiales o documentación relacionados con él. Algunos de sus objetivos son la localización de materiales inéditos, el análisis de la transmisión documental de las inscripciones, la elaboración de recursos digitales y la valorización de este patrimonio mediante su difusión científica y social.
“La identificación de estas pizarras constituye una aportación significativa a los objetivos de AVIPES-II-CM al permitir recuperar parte de un conjunto documental que la historiografía especializada consideraba perdido desde mediados del siglo XX”, concluye el investigador.

