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Martes 15 de Octubre de 2019 a las 08:52

La comunidad científica hace un llamamiento para abrir nuevas líneas de investigación

El investigador de la URJC Stefan Walter forma parte de un equipo de expertos que pretende actualizar la literatura científica sobre los estudios en neuroimagen relacionados con la fragilidad de la población de edad avanzada.

Irene Vega

Describir mejor los procesos y mecanismos que vinculan la estructura y función cerebral con la fragilidad en los adultos mayores es el principal objetivo que persiguen los editores “Neuroimagen de la fragilidad”. Este grupo de científicos ha abierto este tema de investigación (research topic) en la plataforma de Open Science Frontiers, liderando así a una novedosa iniciativa para revisar la literatura científica. “Hacemos un llamamiento a otros investigadores para que presenten estudios originales, informes de casos clínicos, artículos de opinión y revisiones relevantes para este tema”, describe Stefan Walter, investigador de la URJC y coeditor del research topic.

El equipo de expertos ha puesto en marcha esta nueva forma de buscar colaboradores porque actualmente se desconoce si existen patrones cerebrales que se asocien al desarrollo conjunto de la fragilidad física y el deterioro cognitivo, que a menudo coexisten en los adultos mayores. De hecho, los estudios realizados a través de herramientas generales de análisis cognitivo concluyen que la mayoría de las personas frágiles no presenta deterioro cognitivo global. “Curiosamente, la relación entre la fragilidad y la estructura y función cerebral apenas ha sido estudiada. Hasta ahora, solo unos pocos estudios de neuroimagen han reportado asociaciones entre componentes individuales de la evaluación de la fragilidad física (por ejemplo, velocidad de la marcha, fuerza de agarre) y la patología estructural cerebral. Sin embargo, apenas han profundizado en los fundamentos neuronales de la fragilidad”, señala el investigador de la URJC.

A través de la plataforma Frontiers, los investigadores plantean un nuevo reto a la comunidad científica para que revises sus hallazgos con técnicas de neuroimagen, dado que su aplicación ha tenido éxito en otros campos, como en el estudio de la demencia.

Frenar la dependencia asociada al envejecimiento

La fragilidad, caracterizada por la reducción de las reservas y la resistencia a los factores estresantes, afecta al 10-17% de la población de edad avanzada en todo el mundo y se está convirtiendo en una prioridad de salud pública debido a sus efectos devastadores en la salud. “El envejecimiento aumenta el riesgo de deterioro funcional y fragilidad, así como el deterioro cognitivo y la demencia. El resultado de estos factores es la dependencia, un estado de salud a menudo más temido que la muerte”, apunta Stefan Walter.

En los últimos años, se han desarrollado intervenciones validadas para prevenir y recuperarse de la fragilidad. Un ejemplo de ello es la iniciativa VIVIFRAIL, liderada por investigadores de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y cuya intervención será validada en el estudio VIVIBRAIN, financiado por la Comunidad de Madrid y la URJC.