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Miércoles 16 de Marzo de 2016 a las 08:25

La terapia ocupacional y la fisioterapia, fundamentales en la elaboración de SONRÍE

Fase de validación de la plataforma SONRÍE Fase de validación de la plataforma SONRÍE

Investigadoras de la URJC participan en la creación de esta plataforma de juegos destinada a la rehabilitación orofacial de niños con parálisis cerebral.

SONRÍE es un nuevo sistema basado en un software para el sensor Kinect de Microsoft, que permite detectar distintos gestos faciales, como el soplido, la subida de cejas, el beso y la sonrisa. El objetivo es conseguir una mejora terapéutica en los movimientos del rostro y en la expresión facial en niños con parálisis cerebral.

Las investigadores de la URJC, Nuria Máximo, terapeuta ocupacional, y Laura Luna fisioterapeuta, han participado en la creación de esta plataforma, elaborada junto con María Luisa Martín y Estefanía Sampedro, ambas investigadoras de la UPM. “En el desarrollo de SONRIE hemos trabajado un equipo multidisciplinar”, explica Nuria Máximo, investigadora de la URJC. “Como terapeuta ocupacional he trabajado en la creación de la base de conocimiento necesaria para poder actuar sobre este tipo de patologías, es decir, toda la información referida a la parálisis cerebral y cómo afecta a los niños. Para ello es fundamental el conocimiento del proceso de desarrollo típico”, añade.

Las investigadoras de la URJC han participado en el diseño de los juegos que conforman SONRIE. Para esto, en primer lugar escogieron una temática que fuera atractiva para los niños y les hiciera meterse en el juego. “Tanto Laura Luna como yo seleccionamos la musculatura más afectada y elegimos los movimientos clave con los que queríamos empezar nuestro trabajo”, señala Nuria Máximo.

Una vez desarrollada la plataforma, ésta fue validada por dos grupos de niños, con y sin parálisis cerebral. “Junto con la profesora María Luisa Martín, de la UPM, analizamos los resultados con el objetivo de sacar conclusiones y plantearnos cuáles serán los siguientes pasos a llevar a cabo”, señala la investigadora de la URJC. Actualmente están iniciando contactos con centros escolares de integración de niños con parálisis cerebral para comenzar procesos de rehabilitación orofacial con sus alumnos y también esperan poder hacer más pruebas con niños sanos porque, según declara Nuria Máximo, “pensamos que puede servir para conocer el desarrollo natural de la musculatura en función de la edad y establecer así los parámetros de normalidad”.

En este sentido, se abren diversas líneas para detectar funcionamientos alterados que hayan podido pasar desapercibidos por su sutileza o incluso problemas de expresión emocional que pudieran tener implicaciones en las relaciones sociales y autoestima de estos niños. Además, se podría llegar a analizar si niños con algún tipo de diagnóstico establecido como TDAH o Trastorno del espectro autista pudieran dar puntuaciones distintas a otros niños.

El trabajo multidisciplinar que hay detrás de SONRIE ha sido clave para su desarrollo, ya que desde el principio se ha tenido en cuenta que para hacer realidad un sistema como éste es necesario colaborar con todos los profesionales que pueden ayudar en su construcción, siendo muy importante que el equipo esté compuesto por expertos en la patología y en cómo se debe trabajar con personas que la padecen.