Un estudio científico, liderado por el Instituto de Investigación en Cambio Global de la URJC, plantea que algunos paisajes abiertos de Gredos podrían no ser bosques degradados, sino vestigios de una antigua sabana europea. En un contexto marcado por los incendios que sufre España cada verano, este tipo de ecosistemas podría desempeñar una función clave como cortafuegos natural.