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Lunes 12 de Julio de 2021 a las 07:00

Universidata-LAB gana el III Desafío Aporta


La iniciativa de visualización de datos de Universidata sido premiada por su accesibilidad, su carácter sectorial y el valor añadido para la sociedad que genera poder disponer de datos universitarios abiertos de forma sencilla e intuitiva.

Raúl García Hémonnet

Universidata-LAB, la ‘herramienta’ de visualización de datos abiertos de la plataforma Universidata. Ha sido reconocida este jueves con el primer premio del III Desafío Aporta, impulsado por la iniciativa Aporta, junto con la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial y Red.es. En esta edición, el certamen ha premiado iniciativas de valorización del dato en la educación digital.

El proyecto, impulsado por la URJC, UCM, UAM UC3M y la empresa DIMETRICAL, The Analytics Lab S.L ha sido destacado por el jurado por la accesibilidad de los datos a través de soluciones visuales innovadoras, su carácter sectorial y el valor añadido que aporta a la sociedad poder disponer de datos universitarios abiertos de una forma sencilla e intuitiva.

Para Manuel Gértrudix, profesor de la URJC y miembro del equipo impulsor de Universidata-LAB este premio supone un reconocimiento a “un proyecto muy coral y difícil de implementar” por la cantidad de actores involucrados. “Las universidades creamos Universidata, una plataforma con una gran cantidad de datos abiertos universitarios. Esto era útil para reutilizadores de datos, como periodistas especializados, pero complicado para el público en general que no tiene experiencia manejando este tipo de información”. Para salvar ese obstáculo nace Universidata-LAB, que consiste en la generación de aplicaciones web de visualización de datos que permiten al usuario común realizar consultas muy variadas y obtener información valiosa sobre las universidades.

Movilidad, huella de carbono y brecha de género

Por ahora las tres consultas que permite realizar Universidata-LAB tienen que ver con la movilidad estudiantil en la Comunidad de Madrid, la huella de carbono que esos desplazamientos generan y la brecha de género en las universidades.

“El prototipo que hemos presentado permite, por ejemplo, estudiar cómo se mueven los estudiantes desde sus lugares de residencia durante el curso hasta el lugar de estudio, consulta que nos muestra, por ejemplo, que, a pesar de existir dos grandes universidades en el sur de la Comunidad, hay muchos desplazamientos estudiantiles sur-norte. A partir de este modelo podemos conocer también qué desplazamientos generan una mayor huella de carbono. Otra solución visual nos permite ver la distribución por género de las titulaciones y aspectos como el hecho de que, aunque las mujeres sean menos numerosas en las ingenierías, su tasa de éxito en las titulaciones es mayor”. Estas informaciones permiten disponer de datos para facilitar la toma de decisiones a todos los niveles: desde la gente de a pie, a los gestores políticos, pasando por las propias universidades.

Modelo para futuras iniciativas

Una de las características de Universidata-LAB que más ha valorado el jurado del III Desafío Aporta ha sido su carácter sectorial “Hay muchas iniciativas interesantes, pero en nuestro caso se ha valorado que sea una iniciativa de datos de un sector, en este caso, el universitario. El jurado nos ha comentado que las iniciativas de este tipo son escasas a nivel europeo”, señala Gértrudix. Además, Universidata-LAB permite, de manera sencilla, que las universidades que aún no han añadido sus datos lo hagan sin dificultad.

El premio recibido es de unos 4.000 euros que servirán para dotar los premios de un ‘Datathon’ (certamen de ideas de estudiantes relacionadas con la ciencia y el tratamiento de datos) que se celebrará en otoño. En el evento se planteará a profesores y alumnos de las universidades de Universidata que propongan soluciones innovadoras reutilizando los datos de la plataforma, con el objetivo de generar comunidad alrededor de la iniciativa.

Un gran éxito para una iniciativa que crea un valor añadido para la sociedad en general y las universidades en particular, ya que, como señala Manuel Gértrudix, proporciona “inteligencia institucional y permite a las universidades saber dónde están, cuales son sus fortalezas y en qué aspectos tienen márgenes de mejora”. Una apuesta por la transparencia, la información y la comunicación con el objetivo de hacer una universidad más abierta.