Rosa Márquez
En un presente atravesado por la posverdad, la polarización política y la desinformación, la escritura adquiere una dimensión esencial: la de pensar, cuestionar y resistir frente al ruido y la propaganda. De esa premisa parte el curso ‘Escribir en tiempos turbulentos’, organizado por el profesor y periodista Antonio Rubio, con la colaboración de Le Monde Diplomatique, PEN España y el Máster de Periodismo de Investigación de la URJC.
Según Rubio, “vivimos en tiempos en los que las guerras, la represión y la limitación de la libertad de prensa son constantes”, por lo que “la escritura es más importante que nunca”. En este sentido, ha recordado que muchos periodistas y escritores se ven obligados al exilio para poder seguir ejerciendo su trabajo y proteger su integridad física.
La segunda jornada del seminario ha contado entre sus ponentes con la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, quien ha comenzado su intervención planteando dos interrogantes: qué significa vivir en tiempos turbulentos y qué implica escribir en medio de esa turbulencia. Para la ministra, la turbulencia actual no es solo una sucesión de crisis, sino “una forma de gobernar nuestras vidas, de producir cansancio, desorientación y miedo hasta convencernos de que todo ocurre demasiado rápido o demasiado lejos como para implicarnos”. Frente a esa lógica, Rego ha defendido la palabra escrita como una herramienta para desactivar la apatía y recuperar el compromiso colectivo. A su juicio, hay una escritura que puede servir para reproducir jerarquías y otra que nace “como un impulso para que el mundo nos atraviese”.
La ministra ha reivindicado una escritura que no habita únicamente en “bibliotecas, periódicos y aulas”, sino también en los espacios cotidianos: “en una cocina, en una libreta doblada, en una conversación o en la curiosidad de una niña que hace preguntas”. Una escritura, ha añadido, que parte de la incomodidad y se pone a disposición de los otros.
Rego también ha advertido sobre los procesos de deshumanización que se están llevando a cabo en el debate público. Como ejemplo, se ha referido al acrónimo MENA, que, según ha señalado, contribuye a criminalizar a los niños y niñas que llegan solos a España. Asimismo, ha criticado un contexto en el que “la codicia de los rentistas y la especulación se enmascaran como libertad de empresa” y en el que determinados proyectos autoritarios apelan a la libertad mientras vacían de contenido este concepto.
“La escritura que producimos debe estar basada en la verdad y la desobediencia”, ha defendido la ministra, quien ha subrayado que vivimos “tiempos convulsos, de crisis ecosocial, de caudillos digitales que capturan nuestra atención y nuestro tiempo”. Frente a ello, ha afirmado, resistir es importante, pero no suficiente: “Necesitamos la acción colectiva”.
Una de las singularidades de esta edición ha sido su dimensión práctica. Como ha señalado Rubio, los asistentes han podido conocer de primera mano cómo se construye un libro de periodismo y de investigación a través de sus propios autores y autoras. Por el curso han pasado nombres como Martín Caparrós, Alfonso Armada, Olga Rodríguez,
Patricia Simón, Ebbaba Hameida o Ronna Risquez, además de Enrique Yeves, presidente de PEN España, e Ignacio Ramonet, de Le Monde Diplomatique.