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Lunes 01 de Junio de 2026 a las 07:00

Nuevo método para mejorar la monitorización ecológica en ríos temporales

Cauce de río temporal europeo. Créditos: FEHM-Lab Cauce de río temporal europeo. Créditos: FEHM-Lab

Un estudio propone un novedoso enfoque para transformar la manera de evaluar la calidad ecológica de estos ecosistemas. La investigación está liderada por el Instituto de Investigación en Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos y el Centro de Investigación Ecológica de Budapest (Hungría).

Redacción/ Irene Vega

Los ríos temporales o intermitentes son cursos de agua cuyo caudal disminuye hasta detenerse, dejando el cauce completamente seco o fragmentado en pequeñas pozas durante ciertas épocas del año.

Los índices actuales para conocer el estado y la calidad biológica de los ríos están diseñados para analizar ecosistemas permanentes, por lo que no se adaptan correctamente cuando se aplican a ríos temporales. Esto se debe a que la falta de flujo constante de agua en el cauce afecta a la conectividad y dispersión de los organismos y, por tanto, reduce la diversidad de especies por causas naturales y no por motivos antrópicos.

Un estudio, liderado por Zeynep Ersoy del Instituto de Investigación en Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos (IICG-URJC) y David Cunillera Montcusí del Centro de Investigación Ecológica de Budapest (Hungría), propone un avance clave para renovar los métodos de evaluación de la calidad ecológica de los ríos temporales, cuya presencia es cada vez más frecuente en el continente europeo.

El trabajo, publicado en la revista Journal of Applied Ecology, analiza cómo la pérdida de conectividad causada por el secado de estos ríos altera la funcionalidad de los índices biológicos utilizados en la gestión fluvial, lo que puede reducir drásticamente su capacidad para detectar impactos humanos. De hecho, estos indicadores fallan en ríos temporales, “ya que la pérdida de especies no siempre se debe a impactos humanos, sino a la fragmentación hidrológica”, explica Zeynep Ersoy, del IICG-URJC.

El equipo científico lo completan investigadores del grupo de investigación Freshwater Ecology, Hydrology and Management (FEHM-Lab) de la Facultad de Biología y el Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la Universidad de Barcelona (IRBio-UB), del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), de la Universidad Complutense de Madrid y del Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA).

Un modelo de metacomunidades para entender qué ocurre cuando el río se seca

En el marco del estudio, el equipo ha simulado miles de metacomunidades —un conjunto de comunidades conectadas entre sí— que han sido sometidas a diferentes condiciones de sequía y de impacto humano. Este enfoque permite integrar tanto procesos locales (la pérdida de hábitat y procesos regionales) como la conectividad y dispersión de los macroinvertebrados, dos factores clave en los ríos que alternan ciclos con periodos secos y húmedos.

Esta investigación también aplica el modelo a seis cuencas europeas, demostrando que la sequía por sí sola puede reducir drásticamente la capacidad de los índices para detectar impactos.

“Los resultados muestran que una baja conectividad espacio-temporal genera una disminución de la riqueza y de los valores de los índices biológicos. A medida que aumenta la temporalidad, la eficacia del índice disminuye exponencialmente. Por ejemplo, si la mitad de la red fluvial se seca, la viabilidad de los índices cae un 60 %”, detalla la profesora Núria Bonada, jefa del grupo de investigación FEHM-Lab y miembro del departamento de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales de la UB.

Implicaciones en la gestión de la monitorización ecológica y su futuro

Las investigadoras concluyen que “el nuevo trabajo representa un primer paso hacia el desarrollo de herramientas digitales que incorporen la temporalidad de las redes fluviales y podrán servir de apoyo a los gestores para la realización de un biomonitoraje adecuado de estos ecosistemas en un contexto de cambio global”.

Este trabajo se ha llevado a cabo en el marco del proyecto DRY-Guadalmed, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través de la Agencia Estatal de Investigación, y está liderado por las investigadoras Núria Cid (IRTA-La Ràpita) y Núria Bonada (UB-IRBio). Su principal objetivo es diseñar herramientas avanzadas que permitan evaluar el estado ecológico de los ríos temporales mediterráneos durante la fase seca.