Imprimir esta página
Martes 19 de Mayo de 2026 a las 11:04

Filosofía para la reinserción desde la cárcel

Filosofía para la reinserción desde la cárcel Filosofía para la reinserción desde la cárcel

La Universidad Rey Juan Carlos lleva a cabo un taller de filosofía en prisión en el Centro Penitenciario de Ocaña I para ofrecer herramientas que faciliten pensar, expresarse y vivir mejor a los reclusos.

Javier Martínez Tubío

El proyecto, que lleva nueve años en marcha, combina sesiones teóricas y prácticas y forma parte de la iniciativa “Filosofía en Prisión. Aprende a pensar, saber vivir” dentro de los proyectos de cooperación al desarrollo de la URJC.

El taller se celebra durante el curso lectivo, entre septiembre y junio, y se organiza en dos sesiones por cada profesor.  El equipo que este año lleva el proyecto a término está formado por nueve docentes.

La iniciativa comenzó en el curso de 2017-2018 a partir de un proyecto de Aprendizaje-Servicio y se consolidó en los años siguientes hasta convertirse en una experiencia estable en varios centros penitenciarios, con especial presencia en Ocaña I.

Las sesiones cuentan con una primera parte más expositiva y una segunda, orientada a recoger lo que ha surgido en el grupo durante la primera sesión.  Se abre así un espacio para que los internos se expresen. Las coordinadoras del proyecto explican que el principal objetivo es que la filosofía sirva para trabajar cuestiones que están muy presentes en la cárcel, como la soledad, el perdón, la justicia, la dignidad o el miedo. Todo ello desde una perspectiva lo más cercana y práctica posible.

Diálogo y aprendizaje

Delia Manzanero, catedrática de Filosofía de la URJC, señala que “ellos necesitan expresarse y ser escuchados, mientras que los estudiantes intentan ayudar”. También subraya que “la cárcel es una gran escuela” y que la filosofía “funciona deshaciendo prejuicios”.

La propuesta destaca el encuentro entre profesorado, estudiantes e internos, en un entorno muy distinto al de la universidad. En la prisión se genera un espacio de diálogo “de mucho encuentro y de mucha verdad” donde la teoría se une con experiencias reales y situaciones cotidianas.

Delia Manzanero explica que los talleres “buscan mejorar la experiencia de las personas privadas de libertad, favorecer su asertividad y contribuir a su reinserción social. No es un análisis puramente racional, sino que son sentimientos, emociones, experiencias que han dejado una huella”.

Una parte importante del proyecto recae en los estudiantes de la URJC, que participan en las sesiones con apoyo del profesorado. Su labor es aportar ideas, dinamizar las actividades y aprender de cerca en un contexto muy diferente al de las aulas. Esta experiencia les ayuda a valorar la filosofía aplicada y a tener una visión más humana y crítica sobre la privación de libertad.

La universidad dentro de la prisión

Marta Albert, directora del proyecto y secretaria general de la URJC, destaca el valor de esta iniciativa, “la universidad no es un sitio, sino una forma de vida, la filosofía abre un diálogo entre iguales y nos iguala”. También ha defendido que este tipo de experiencias “nos devuelve el sentido” y que compartir estos espacios con los internos “permite aprender juntos desde la vulnerabilidad y la verdad”.

El programa ha ido ampliándose con el paso de los años y en la edición de 2024 llegó a siete centros penitenciarios, entre ellos Ocaña I, Navalcarnero, Estremera, Valdemoro, Alcalá, Brieva y Aranjuez.

Además, se han incorporado nuevos perfiles destinatarios, como mujeres, personas mayores y jóvenes con problemas de conducta o adicciones. El proyecto se ha llevado a cabo gracias a la colaboración con la Confraternidad Carcelaria de España, Zoraida Estepa Carmona, directora de Ocaña I y Plena Inclusión Madrid, a través de Sara Lendinez.