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Lunes 13 de Abril de 2026 a las 07:00

Terapia asistida con perros para reducir la ansiedad en adolescentes

Un reciente estudio revela que estas terapias pueden ser efectivas en jóvenes con trastornos alimentarios. El trabajo ha sido impulsado por la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la URJC, en colaboración con el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús.

Redacción/ Irene Vega

La investigación, publicada en la revista Actas Españolas de Psiquiatría, revela que la terapia asistida con perros contribuye a la distracción y a la relajación de los adolescentes. Además, este tipo de intervención complementa los tratamientos tradicionales, como la terapia psicológica y el seguimiento médico. El estudio propone un enfoque más integral, en el que la interacción con animales puede ayudar a mejorar el bienestar emocional y servir como estrategia alternativa para reducir la ansiedad, una de las principales dificultades de los trastornos alimentarios.

“Los perros ayudan a crear un ambiente menos estresante y más cercano, facilitando que las jóvenes puedan expresar sus sentimientos y reducir el miedo a ser juzgadas, algo muy importante en quienes lidian con dificultades de imagen corporal y autoestima”, explica Luis-Lucio Lobato Rincón, investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador de la Oficina Intervención Asistida con Animales de la Universidad Rey Juan Carlos.

El estudio evaluó a 30 pacientes adolescentes, todas ellas mujeres, con trastornos alimentarios, como la anorexia y la bulimia, que recibieron un programa de terapia con perros junto con su tratamiento habitual. Los resultados se compararon con un grupo de control que, a su vez, continuó con su atención clínica estándar.

Los hallazgos obtenidos son prometedores: los adolescentes que participaron en sesiones semanales de 50 minutos con perros lograron una reducción significativa en los niveles de ansiedad frente a los que no tuvieron contacto con los animales. Además, mejoraron en aspectos como la desconfianza interpersonal y el miedo a madurar, aspectos que suelen estar relacionados con la dificultad de afrontar la enfermedad y los cambios en la adolescencia.

“Dado que la ansiedad a menudo perpetúa los síntomas, reducirla puede abrir puertas a una mejor recuperación y mayor calidad de vida para los adolescentes en proceso de recuperación”, apunta el investigador.

Aunque aún se requiere más investigación para confirmar estos beneficios a largo plazo, los expertos consideran que incluir terapia con perros en equipos multidisciplinares puede marcar una diferencia en la recuperación.

Este trabajo es fruto de uno de los proyectos financiados por la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la URJC, en colaboración con el Centro de Investigación en Ciencias del Deporte de la universidad y el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús.

Oficina IAA