Ginés Miñano
La convocatoria, cuya resolución se publicó el 19 de enero, está impulsada por la Cátedra INCIBE-UNED ‘Smart Rural IoT and Secured Environments’ y distingue los mejores trabajos académicos en estas áreas. En el caso del TFG premiado a Paniagua, el galardón está dotado con 1.000 euros para el estudiante.
Santiago, siente una gran satisfacción y ve este reconocimiento como “un cierre perfecto para la etapa académica universitaria. Ante todo, lo considero un reconocimiento al esfuerzo técnico invertido en el proyecto, pero también lo veo como una validación de la importancia que tiene hoy en día la ciberseguridad. A mí me alegra haber podido aportar mi granito de arena”.
El objetivo principal de su proyecto fue “abordar un problema real de privacidad: cómo permitir que dos partes comparan información para encontrar coincidencias, sin que ninguna de las dos tenga que revelar sus datos privados a la otra”.
Paniagua ha desarrollado e implantado un sistema descentralizado que utiliza diferentes protocolos criptográficos, y lo ha llevado a cabo a un entorno práctico con dispositivos móviles y servicios web. La finalidad de Santiago era “demostrar que es posible proteger matemáticamente la confidencialidad de los usuarios incluso en dispositivos cotidianos con recursos limitados”.
Actualmente, Paniagua ya ejerce como Ingeniero de Software, aplicando las bases técnicas que consolidó durante el grado en la URJC, y su trabajo actual sigue enfocado en “dispositivos móviles, aunque haya tendido más a la gestión que al desarrollo”, explica Santiago, y añade, “hoy en día tengo la oportunidad de gestionar la evolución de una pila de aplicaciones que permiten a más de 25.000 usuarios desempeñar su trabajo diariamente”.
Estos premios se enmarcan en la acción de promoción de las Cátedras de Ciberseguridad en España del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). La iniciativa se desarrolla dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y cuenta con financiación de los Fondos Next Generation-EU.