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Tuesday, 21 April 2020 06:45

Los medios de comunicación como nuevos espacios de aprendizaje durante el confinamiento

Desde que comenzó la crisis por la expansión global del coronavirus, los medios no solo han informado y opinado de manera constante sobre los asuntos relacionados con la Covid-19, sino que también están formando e instruyendo a la ciudadanía como si fueran nuevos campus universitarios.

Alberto Viña

La situación de excepción que ha provocado la expansión global de la Covid-19 ha obligado a los centros educativos a emplear metodologías innovadoras para tratar de continuar con las enseñanzas. Dichos métodos presentan un componente audiovisual e interactivo que ha tomado más peso e importancia que nunca.

Estos elementos son propios de los medios de comunicación de masas, que comenzaron a servirse de las herramientas digitales para mejorar sus contenidos y su difusión. Sin embargo, los propios medios también han experimentado un fenómeno de evolución durante la cuarentena, pues ahora las televisiones, radios, periódicos y redes sociales se han convertido en espacios de enseñanza.

Sobre estas ideas reflexiona el profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la URJC, Mario Rajas, quien afirma que “los medios están formando e instruyendo a la ciudadanía como si fueran nuevos campus universitarios”. El docente habla de cómo los programas de televisión se han llenado de pizarras y gráficas, o cómo las cadenas de radio están grabando podcast complementarios a las noticias y tertulias. Así, indica Rajas, los medios “no solo están incluyendo nuevos recursos didácticos, sino que están consiguiendo que los usuarios “aprendan a aprender” por sí mismos”.

Los medios digitales, más creativos y eficaces

Ante la aparición y desarrollo de este nuevo perfil de usuario, la prensa digital está habilitando “secciones periódicas que difunden vídeos o infografías interactivas como si fueran apuntes de una clase”, comenta Rajas. Además, las entrevistas a expertos hacen las veces de “lecciones magistrales”, y las actividades con los lectores (chats o FAQs) funcionan como “auténticas tutorías colectivas y participativas”.

La clave de todo esto es la posibilidad que se ofrece al usuario de “impulsar su propio aprendizaje” y de “autogestionar sus preferencias”. Los lectores pueden acceder en todo momento a cualquier archivo y conocimiento, de manera que puede separarse de los itinerarios convencionales. De esta forma, las “rígidas estructuras académicas no pueden proporcionar los saberes urgentes que un periódico digital suministra”, indica el profesor Rajas. Además, así también se eliminan las barreras del espacio físico y del horario, de modo que “se puede asistir a clase en cualquier lugar y en cualquier momento”.

Por otro lado, Rajas también afirma que “entretenerse no está reñido con aprender, sino que más bien deben ir en la misma dirección”. Los periódicos digitales “apelan al carácter lúdico del aprendizaje”, por lo que deben crear un espacio donde convivan “contenidos fiables y rigurosos con estrategias de ocio que faciliten al asimilación y el recuerdo”, como galerías de imágenes, enumeraciones de aspectos clave o encuestas.

El mejor modelo de periodismo

Esta labor educativa y formativa de los medios y su preocupación por generar contenidos y productos periodísticos contrastados y de calidad se contrapone mucho con las prácticas de ‘clickbait’ y la urgencia de las redes sociales. Tal y como explica Rajas, los medios “son conscientes de que, para ganarse la atención del espectador o del lector, deben ofrecer contenidos que les estimulen, les activen y les hagan crecer”. Aunque esta es una tendencia que pasa más desapercibida, de realizarse correctamente, son “de mayor calado y más fuertes” a largo plazo: “Incorporando contenidos de ese estilo se genera interés, ‘engagement’ en la audiencia y se mejora la imagen de marca de los medios”, afirma Rajas.

Por otro lado, el profesor de la FCCOM también se refiere a la tendencia de la población hacia este modelo de periodismo. Rajas explica que la pandemia por la Covid-19 ha hecho que las “noticias de fuentes fiables” hayan subido mucho, al mismo tiempo que “el tiempo que se dedica a informaciones dudosas está bajando”. De esta manera, según indica Rajas, la gente “se está dando cuenta de lo que le aporta valor y de lo que no, y busca información en medios que les son útiles”.