Objetivos

Los estudios de Historia se orientan a la formación de personas con un nivel cultural elevado y habilidades diversas para el análisis e interpretación de realidades sociales del pasado y del presente, personas que se caracterizan, idealmente, por su apertura a otras culturas, su curiosidad intelectual y su capacidad de aprendizaje.

Siguiendo el Libro Blanco del Grado de Historia podemos enunciar los principios generales que cualquier modelo de enseñanza de la Historia debería contemplar. Estos pueden reducirse a cinco objetivos fundamentales:

En resumen, la adquisición, proporcionada y armoniosa, de este conjunto de saberes y competencias encamina específicamente a los titulados en Historia hacia el ejercicio profesional en la enseñanza de la Historia, las prospecciones, excavaciones y estudios arqueológicos, la gestión de patrimonio histórico y cultural, la investigación histórica, el empleo en archivos y bibliotecas históricas, la gestión de docu­mentación histórica, la colaboración en medios de comunicación y editoriales, y el asesoramiento cul­tural en todo tipo de instituciones, y, de forma más genérica, al trabajo en administraciones públi­cas, la gestión de proyectos internacionales públicos y privados, la preparación a la carrera diplomá­tica y la gestión de recursos humanos.

ESTRATEGIAS FORMATIVAS

Para la consecución de los objetivos anteriores, se plantean las siguientes estrategias formativas: